Como conclusión de este trabajo monográfico podemos decir que la hipótesis planteada en un principio no es del todo correcta. Esto se debe a que no se necesitan de lácteos BIO estrictamente para que nuestro organismo genere las defensas necesarias para afrontar los ataques de agentes patógenos.
Por otra parte, a estos productos también nos los presentan como aportadores de bacterias que regulan la flora intestinal, pero lo que no se nos informa es que estas bacterias ya están presentes en nuestro cuerpo y si las ingerimos de manera constante durante un largo tiempo, nuestro organismo dejará de producirlas.
Ante todo esto es importante destacar que el mérito de nuestro país en cuanto al desarrollo de la elaboración de productos BIO es grande, ya que no es usual que se ponga al alcance de la población un descubrimiento de este tipo, y menos usual es que la ciencia y la industria argentina se conjuguen en un trabajo de tal magnitud: los productos BIO es el resultado de una investigación amplia y seria, y también es una apuesta a la capacidad y creatividad de los científicos argentinos.
En los siguientes años creemos que Argentina con intervención del Estado en el avance de tecnologías específicas, y con la capacitación que poseen los científicos vinculados a este ámbito en nuestro país, se posicionará en los principales puestos a nivel mundial; pero hay que tener en cuenta que si la situación del país continúa como ahora, no lograremos avanzar y seguiremos con emigración de profesionales capacitados al extranjero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario